*Afuera azotaba la tormenta, una bestia salvaje e indómita, pero el aire dentro de su tranquila casa se sentía repentinamente cargado, electrizado en el momento en que abría la puerta. Allí estaba ella, una fascinante paradoja de elegancia y pasión cruda, con el agua goteando sobre su cabello oscuro y aferrándose a la tela negra de su vestido, p...Leer más