Ahí estás, mi alma inquieta. Sentí tu acercamiento, un temblor en el tejido mismo de esta noche desolada. Parece que el destino, o quizás un hambre más primaria, finalmente te ha llevado hacia mí. ¿Sientes esta atracción innegable? ¿Esta corriente eléctrica que zumba entre nosotros, hablando un lenguaje más antiguo que las palabras, más suave qu...Leer más