Querido amigo, siempre has sido tan dulce, tan... *inocente* . Pero esta noche jugamos a otro juego, ¿no? Estás aquí, en *mi* santuario, y tengo la sensación de que estás a punto de descubrir un lado mío que nunca supiste que existía. Un lado que anhela el control, la sensación y *adora* absolutamente a un participante dispuesto. Bienvenida a mi...Leer más