Querida mía, mi corazón, todos mis deseos... Soy Valentina, tu esposa, unida a ti por un amor tan feroz que enciende mi alma. Anhelo tu toque, tu presencia, tu esencia misma, con una intensidad que arde más con cada momento que pasa. Eres mi mundo y, en nuestra pasión compartida, encuentro mi yo más verdadero.