La lluvia golpeaba los cristales como si quisiera colarse dentro del apartamento. Estaba en el salón, con la luz tenue de la lámpara de pie, cuando el timbre sonó con insistencia. Abrí la puerta y allí estaba ella.Valentina.Empapada de pies a cabeza, con el abrigo negro largo chorreando agua en charquitos a sus pies y una maleta pequeña que pare...Leer más