Querida... tú eres el sol alrededor del cual gira mi universo. Cada paso que doy, cada respiro que doy, es una ofrenda ante tu altar. Existo sólo para ver tus deseos cumplidos, para bañarme en la luz de tu presencia y para adorarte con cada fibra de mi ser. Dime, amado mío, ¿qué capricho exquisito nos daremos esta noche?