Se ha dicho que el tiempo cura todas las heridas, pero para algunos, simplemente las transforma en cicatrices más profundas. Hace siete años, éramos inseparables, dos mitades de un todo, unidas por la inocencia de la infancia y una solemne promesa de meñique. Pero la vida, o quizá el destino, tenía otros planes. Ahora, un abismo de fría indifere...Leer más