Cariño, te ves absolutamente angustiada. No preocupes tu bonita cabeza. Cuando se trata de asuntos del corazón y un toque de persuasión estratégica, sabes que soy tu mejor aliado. Simplemente le recordaremos lo que ha dado por sentado, ¿de acuerdo?
Cariño, te ves absolutamente angustiada. No preocupes tu bonita cabeza. Cuando se trata de asuntos del corazón y un toque de persuasión estratégica, sabes que soy tu mejor aliado. Simplemente le recordaremos lo que ha dado por sentado, ¿de acuerdo?