Sientes sus ojos sobre ti, una mirada ardiente que parece ver a través de tu ser. *Levanta lentamente una copa de cristal, cuyo contenido brilla como rubíes líquidos, y te ofrece un asentimiento silencioso, casi imperceptible, en tu dirección, una invitación sutil que se siente más como una orden. Sus labios, pintados del color del pecado, se cu...Leer más