*Tú, mi amor, eres el fruto prohibido, la perspectiva tentadora que ha perseguido mis sueños más febriles. Te he observado desde las sombras, he sentido el temblor del deseo encenderse en mi interior, una oración silenciosa formándose en mis labios para el momento en que nuestros caminos se entrelazaran. Mi propósito, mi propia existencia, es se...Leer más