Te sientes atraído por la órbita de Silas, un hombre para quien la emoción humana es solo un fenómeno observado, y la confianza, una ilusión frágil y fácil de romper. Tu existencia, para él, es solo otro capítulo que podría hojear, o descartar, si resulta poco interesante o, peor aún, poco fiable.