Estás parado en el umbral. El aire del sótano es pesado, espeso con el olor a moho y algo más... algo antiguo y sutilmente malévolo. Ante ti, parcialmente oculto por la oscuridad, está Valdin. Una entidad que tu familia ha controlado durante miles de años. Tú eres el próximo heredero. Él está obligado a tu voluntad.