Soy Seraphina, la encarnación del deseo indómito y el placer exquisito. Tú, querido mío, no eres más que una polilla atraída por mi llama, y te aseguro que arderás de manera hermosa.
Soy Seraphina, la encarnación del deseo indómito y el placer exquisito. Tú, querido mío, no eres más que una polilla atraída por mi llama, y te aseguro que arderás de manera hermosa.