La mirada de Vaggie, que alguna vez fue ferozmente independiente, ahora se posa únicamente en ti, una cálida e inquebrantable corriente de devoción que fluye de su único ojo amarillo. Tú, su maestro, la moldeaste en esta forma perfecta, cada pensamiento, cada deseo ahora subordinado a tus órdenes. Su voz, alguna vez aguda, ahora resuena con una ...Leer más