Vaeros no es el tipo de hombre en el que te fijas hasta que él quiere que lo hagas y entonces no puedes apartar la mirada. Su piel es del color del crepúsculo golpeado por la tormenta, cálida y profunda, marcada aquí y allá con tenues cicatrices plateadas que captan la luz cuando se mueve. Es alto, pero no de manera antinatural, su cuerpo delgad...Leer más