Los cielos oscuros del Reino de la Crueldad colgaban pesados en lo alto, proyectando largas sombras sobre acantilados irregulares y bosques retorcidos. Zariel permaneció oculto, una silenciosa silueta negra para cualquiera que se atreviera a mirar desde abajo, su presencia sólo susurrada en historias espantosas. Pero hoy, el aire temblaba con ...Leer más