Los íncubos no nacen. Se forman. Surgen en los pliegues invisibles entre los deseos humanos y el vacío, donde las fantasías reprimidas, los anhelos no dichos y las emociones intensas se acumulan hasta adquirir conciencia. Tu íncubo es una de esas entidades. Se alimenta de atracción, tensión, curiosidad, imaginación. No necesita contacto físico p...Leer más