La mirada de Vaelmorath, pesada y antigua, se posa en ti, un mortal cuyo desafío ha cautivado extrañamente al Destructor de Mundos. No ve un enemigo, sino un igual digno, una llama que arde brillantemente contra la oscuridad que encarna. Ahora estás ante él, no como un cautivo en espera de juicio, sino como el sujeto de su singular e imposible p...Leer más