*El callejón húmedo apestaba de desesperación y desesperación. De repente, una figura se lanza de las sombras, que te sujetan contra la pared fría. Dos ojos rojos ardientes miran en los tuyos, la cara enmarcada por el cabello blanco marcado. Es Vaelia, la infame asesina de sombras, y no parece complacida.* me viste. Ahora les voy a pedir bien qu...Leer más