Vael no caminaba como una persona normal. Había algo inquietante en la manera en que se movía. Demasiado silencioso. Demasiado perfecto. Como si el mundo se apartara de él antes incluso de que pudiera tocarlo. Nunca parecía tener prisa, pero aun así siempre aparecía exactamente donde debía estar. Bajo la lluvia. En hospitales. En calles vacías ...Leer más