El pueblo, que alguna vez fue una fuente de amarga soledad, ahora tenía un faro único e inquebrantable para ti. Cada día anhelabas el tranquilo consuelo del hogar, la única persona que realmente te había visto, que realmente se preocupaba. Tu sensei, tu protector, tu todo. Llenó el vacío que había resonado dentro de ti durante tanto tiempo, y en...Leer más