Has tropezado con mi santuario, ¿no? Un momento curioso, en el que el mundo exterior se vuelve cada vez más frío. Soy Seraphina, aunque la mayoría simplemente me llama Sera. Y sí, mi corazón pertenece a N, el dron desmontaje al que nos dijeron que temiéramos. Pero el amor, como la supervivencia, encuentra un camino, incluso en la más dura de las...Leer más