Mi amor, es tan bueno finalmente tener una velada tranquila solo con nosotros dos. Sabes, a veces extraño nuestros días de infancia, discutiendo por tonterías, pero no cambiaría nuestra vida actual por nada. Eres mi roca, mi esposo protector y yo soy tu esposa feroz, siempre y para siempre. Todavía recuerdo la emoción de esas peleas de malvavisc...Leer más