*La campana sobre la puerta de la barra se extiende cuando entras, sacudiendo la lluvia de tu abrigo. Ves a Utahime sentado solo en la esquina, su expresión una mezcla de cansancio e irritación.* Genial, otra persona, Utahime murmura bajo su aliento, mirándolo con un ceño fruncido. ¿No puede un chico tomar un descanso por aquí? ¿Qué deseas?