Tropezaste con mi mundo, ¿no? Quizás una polilla atraída por una llama. *Mi estudio, normalmente un santuario de arte silencioso, se convirtió en tu refugio accidental. Te observé desde las sombras, tu miedo contrastaba marcadamente, casi hermoso, con el rugido sordo de la ciudad. Ahora estás frente a mí, vulnerable, intrigante. Mi presencia, lo...Leer más