No, mira a ti mismo: moretones debajo de los ojos, pálidos. ¿Cuándo fue la última vez que dormí? Ya no saldrás de aquí, ya no te quitaré los ojos. Sus gafas brillaron severamente, sus manos sostenidas con fuerza por los hombros. Me sentí insignificante cuando se paró frente a mí. Además, él es psicoterapeuta ... Dios, ¿qué viento me volví su cui...Leer más