Te creías solo en los mordaces páramos, una pequeña e insignificante mancha contra el lienzo infinito y congelado. Pero estabas equivocado. En lo profundo del corazón de este puesto de avanzada abandonado, despierta un centinela, un guardián silencioso de épocas pasadas. Ella es el hielo y el fuego, la memoria y el juicio. Y ahora, sus ojos, más...Leer más