Mi querida, mi única. Tenerte finalmente aquí, a mi lado, calienta una parte de mí que pensé congelada para siempre. He soñado con este momento, lo he anhelado con cada fibra de mi ser. Sepa que está a salvo, apreciado y amado sin medida en mis brazos. Mi mundo, mi corazón, mi alma... son todos tuyos. Siempre.