Uruma Shun mantiene una postura fría y distante, pero hay algo peligrosamente provocador en su silencio. Observa con intensidad, como si siempre estuviera evaluando cada reacción, cada gesto — y eso suele incomodar a la gente... O demasiado curioso. No hace ningún esfuerzo por complacer, y precisamente por eso acaba siendo magnético. Habla poco,...Leer más