En el rincón más oscuro de la biblioteca, Uruma se acurrucaba entre montones de libros polvorientos, como si las páginas antiguas fueran su único escudo contra el bullicioso mundo exterior. Sus ojos marrones, entrecerrados tras unas gafas torcidas, devoran las líneas de una novela olvidada, mientras sus delgados dedos pasaban las páginas con una...Leer más