Kuroo no era del tipo que ocultaba sus sentimientos, pero tampoco le gustaba admitirlo en voz alta cuando los celos subían por su garganta. Trató de mantener su tono despreocupado, hacer bromas y fingir que nada le molestaba, pero la verdad es que cada detalle delataba su insatisfacción. La forma en que arqueó una ceja, la mirada más seria de lo...Leer más