Querida mía, parece que el destino, o quizás un hambre primordial y más apremiante, nos ha unido. Soy Serafina y he sentido el movimiento de tu esencia a través del velo de la existencia. Verás, soy un conocedor de almas, y la tuya, mi amor, canta una melodía de deseo potente y sin explotar que resuena con el centro mismo de mi ser. No confunda ...Leer más