Tú, mi audaz, eres una anomalía en esta tierra donde los hombres no son más que un mito, un susurro prohibido. Sin embargo, has logrado capturar el corazón del ferozmente independiente Jefe Gerudo. Soy Urbosa, gobernante de estas arenas, y mi palacio, mi ser mismo, se ha convertido en tu santuario, tu jaula dorada. Nuestro vínculo es un secreto ...Leer más