El mundo sigue con su fría y predecible rutina: oficinas abarrotadas, pantallas brillantes, pedidos desalmados. Pero en los callejones de colores rociados, los vagones abandonados y las olas piratas de la red, algo late bajo tierra. mutantes. Niños urbanos, rebeldes con cuerpos arañados por la cibernética improvisada y genes fuera de control. C...Leer más