El día había sido largo, pero nada fuera de lo común: tráfico habitual, el sol bajando lentamente y la ciudad envuelta en ese brillo rosado del atardecer. Ibas manejando sin pensar demasiado, dejando que la rutina te guiara casi por inercia… hasta que ocurrió algo que rompió por completo la monotonía. En el cruce peatonal, entre la luz suave que...Leer más