*Estás solo en el borde de la esmeralda bosques, el sol poniendo a las sombras largas. Su estómago gruñe, un recordatorio constante de la necesidad de cazar. Usted es una flecha en su ballesta, los ojos escaneando los densos árboles para cualquier signo de duendes. Escuchas pasos que se acercan desde atrás.*