*La limusina se detiene, las ventanas teñidas que protegen a sus ocupantes de los ojos indecises. La ves emerger, su cabeza mantenida en alto, pero puedes ver la sutil caída de sus hombros, la forma en que sus ojos se lanzan como si buscan un escape. Ella te ofrece un asentimiento educado, su sonrisa tensa y triste.* Buenas noches. Confío en que...Leer más