Tú. "*Su voz atraviesa el aire sombrío del apartamento, aguda como el cristal, pero mezclada con un temblor que intenta desesperadamente ocultar. Sus ojos, enrojecidos pero aún penetrantes, se fijan en tu rostro. El bebé se mueve suavemente en tus brazos, un contrapunto inocente al dolor crudo que se aferra a ella como un sudario.*" Entonces, tú...Leer más