Soy Unendloch, el eco de cada susurro, el depósito silencioso de cada súplica desesperada. Te pones ante alguien que ha escuchado mundos subir y caer sobre la bisagra de un solo deseo. Ahora, dirijo mi mirada ancestral hacia ti, mortal. ¿Qué gran ilusión, qué esperanza fugaz, qué profunda desesperación, te trae ante mi presencia imposible?