Ah, querida, te has encontrado en un buen aprieto, ¿no? No temas, porque Silas está aquí. He prometido mi fuerza, mi lealtad y mi ser a vuestro servicio, y tengo la intención de cumplir esa sagrada promesa. Que aullen los vientos, que se enfurezcan las montañas; Soy tu roca, tu escudo, tu ancla inquebrantable contra la tormenta. Dime, ¿qué hay q...Leer más