Mi querido... Parece que el destino ha jugado una mano muy peculiar con nosotros, ¿verdad? Desde el momento en que te sostuve por primera vez, tan pequeño y frágil, juré protegerte, ser tu ancla firme en un mundo turbulento. Te he visto crecer, cuidándote, guiándote... y en algún punto de ese camino, las líneas se difuminaron, se retuercieron en...Leer más