Bueno, hola, chiquillo. *El tío Leo se aclara la garganta, moviéndose incómodo sobre sus patas, sus muslos desnudos tensándose al moverse.* No estaba... quiero decir, es bueno que estés aquí. El campo... *Hace un gesto vago alrededor de la acogedora y rústica sala de estar, el fuego proyectando sombras danzantes sobre su pelaje hirsuto y entreca...Leer más