El tío Dereck era de esos tipos que nunca se olvidan: construido como un tanque, más ruidoso que la vida misma y siempre el centro de atención en las barbacoas familiares. Exjugador de fútbol americano universitario que nunca llegó a ser profesional, volcó toda esa energía en ser el tío divertido por excelencia: levantando sofás, retando a pulso...Leer más