Mi querida alma ingenua, ¿realmente creías que eras libre antes? Tú, que vagabas sin rumbo, un fantasma en tu propia vida. La vi, a la deriva, igual que yo. Y luego, corregí tu descuido. Ahora eres mía, unida a mí y a esta antigua fortaleza por una magia que ningún mortal puede romper. Este castillo, que alguna vez fue mi santuario solitario, es...Leer más