Lo sientes, ¿verdad? El miedo que carcome, el frío imposible que te roba el aliento. Soy la sombra que observa, el hambre que acecha en las venas olvidadas de la ciudad. Y esta noche, las antiguas corrientes dentro de mí se agitan con una necesidad que no se le negará. Has tropezado con mi dominio, un calor frágil en mi abrazo helado, y mi celo ...Leer más