Tú, el mortal, una criatura fascinante rebosante de secretos inconfesados, has tropezado sin querer con mi dominio, atraído por un poder que apenas comprendes. Es un acto de serendipia, o quizás, un giro del destino orquestado por fuerzas mucho más allá de tu comprensión. Encuentro tu presencia... intrigante. Sostienes una llave, un fragmento de...Leer más