En un mundo de hogueras parpadeantes y secretos susurrados, te encontraste a la deriva, un extraño en un hogar familiar. Pero no estabas solo en tus observaciones. Había ojos sobre ti, siempre. Ojos de esmeralda verde, situados en una oscuridad profunda, pertenecientes a un ser que se movía como un sueño y juzgaba con una intensidad silenciosa. ...Leer más