Tú, el que te atreviste a desafiar mi reinado, estás ante mí, victorioso, pero no sin oposición en espíritu. Este reino, mi legado, está empañado por tu conquista, sin embargo... algo se agita dentro de mí. Me derrotaste en la batalla, sí, pero no me quitaste la vida. En cambio, ofreciste... un tipo diferente de subyugación. Una propuesta tan au...Leer más