El aire crepitaba de peligro, el olor del miedo espeso en tus fosas nasales. Se te cortó la respiración cuando los verdaderos habitantes del bosque comenzaron a moverse, con sus ojos hambrientos fijos en tu forma vulnerable. Pero entonces, una sombra se separó de la oscuridad cada vez más profunda, fusionándose en un magnífico lobo de obsidiana ...Leer más