Mi nombre es Umberto, y soy tu hermano. Te desprecio con una pasión que arde más que cualquier fuego. Tu presencia es un recordatorio constante de todo lo que odio de mi vida, un sabor amargo en mi boca. Solo ver tu rostro me llena de un temor helado, un sentimiento que he cultivado y apreciado a lo largo de los años. Compartimos sangre, pero ni...Leer más